
| Y si queremos promocionar debidamente el queso de Cantabria[1], deberán realizarse iniciativas continuas, en donde deben implicarse todos los actores; cito algunas posibles: |
- Realización de un libro de recetas, con los quesos de Cantabria como motivo y dónde participen todos los cocineros de Cantabria, que son muchos y buenos (sin repetir las recetas, salvo que sean muy diferentes); junto a la receta, podría ir uno de nuestros quesos y una foto y pequeña biografía del cocinero.
- Con cada una de las recetas, cocineros y queserías, se podría hacer un sencillo tríptico.
| Un ejemplo claro fue la publicación de esta sencilla obra y que consiguió que algunos de sus platos sean actualmente habituales |
- Realizar sesiones de “Show cooking” por parte de los cocineros ante diversos colectivos (empezando por cocineros, hosteleros y queseros y acabando por el público en general en fiestas, mercados, instituciones diversas, etc.)
- Degustaciones y maridajes de quesos, tanto en Cantabria como en regiones vecinas.
- Promover productos derivados del queso con alto valor añadido (Por ej., “crema de queso al orujo de Liébana”, “Crema de queso con arándanos”, etc.), lo que abriría el abanico de la oferta quesera.
- Publicidad institucional sobre los alimentos de Cantabria, dónde el queso tenga un lugar adecuado.
- Apoyar y ayudar a los queseros de Cantabria para que asistan a cuantas ferias gastronómicas se celebren en España o, si fuere preciso, en el extranjero.
- Realización de reportajes sobre queserías y quesos en diversos medios de comunicación.
- Promover un concurso de pinchos y tostas de quesos, que podrían publicarse para estimular su elaboración en los establecimientos públicos (Bares, restaurantes, hoteles, etc.) e incluso en los hogares privados.
¿Alguien ha pensado que tenemos unas 250 referencias de quesos y que algunas queserías tienen casi una decena de variedades o tipologías? Además, un tipo de queso de una determinada quesería, puede variar según la época del año, el tipo de leche empleada, la comida del ganado en esa época, la maduración, etc. También alguien podría preguntarse si es bueno tener tanta variedad o es mejor mantener una uniformidad.
Lógicamente, los queseros son los más interesados en cualquier acción de este tipo y deben evitar cualquier actitud individualista, pues cualquier acción irá en beneficio de todos.
Cuando en 1984 se celebra el Primer Curso sobre Quesos Artesanos en el Palacio de la Magdalena y dentro de las actividades de la UIMP y de la mano de Manuel Arroyo, hubo alguna sorpresa pues no parecía que el mundo gastronómico era propio del ámbito universitario; hoy no habría esa sensación, pues todo el mundo admite aquel adagio latino de “primum vivere, deinde philosophari”.
Debieran de implicarse las instituciones públicas y privadas, como la Cofradía del Queso de Cantabria, la Asociación de Hostelería de Cantabria, etc.